En el camino hacia una sociedad más justa, equitativa y representativa, la Ley de Paridad se erige como un instrumento fundamental para garantizar la igualdad efectiva entre mujeres y hombres en los espacios de toma de decisiones. Su aplicación en las Administraciones Públicas no solo responde a una exigencia legal, sino también a una necesidad democrática que fortalece la calidad institucional y la cohesión social.
¿Qué es la Ley de Paridad?
Ley Orgánica 2/2024, de 1 de agosto, de representación paritaria y presencia equilibrada de mujeres y hombres, conocida como la Ley de Paridad —cuya reforma y fortalecimiento ha sido una prioridad en la agenda legislativa europea y estatal en los últimos años— tiene como objetivo garantizar la presencia equilibrada de mujeres y hombres en órganos colegiados de decisión, tanto en el ámbito político como en el institucional, administrativo y empresarial. En términos prácticos, esto se traduce en la obligación de respetar la representación equilibrada (entre el 40% y el 60% de personas de cada sexo) en listas electorales, consejos de dirección, comités, tribunales y órganos de gobierno, tanto en el sector público como en el privado.
Un cambio estructural en las Administraciones Públicas
El impacto de la Ley de Paridad en las Administraciones Públicas es significativo y transformador. Las instituciones públicas están llamadas a ser ejemplo de compromiso con la igualdad, y por ello, deben garantizar que sus estructuras reflejen la diversidad de la sociedad a la que sirven. Entre los principales efectos de la ley en este ámbito destacan:
- Mayor representatividad y legitimidad institucional: La inclusión equilibrada de mujeres y hombres en órganos de decisión contribuye a construir instituciones más representativas, legítimas y cercanas a la ciudadanía.
- Impulso de políticas públicas más inclusivas: La presencia de mujeres en puestos de responsabilidad fomenta la incorporación de nuevas perspectivas en el diseño, implementación y evaluación de políticas públicas, haciendo que estas respondan mejor a las necesidades reales de toda la población.
- Transformación de las culturas organizacionales: La paridad también actúa como palanca para modificar patrones culturales y jerarquías tradicionales dentro de las instituciones, promoviendo valores como la corresponsabilidad, la transparencia y el liderazgo inclusivo.
Retos para una implementación efectiva
Si bien el marco legal representa un avance significativo, su aplicación práctica aún enfrenta diversos desafíos. La paridad no se limita a la composición numérica: implica también garantizar condiciones reales de igualdad, lo que incluye la revisión de procesos de selección, promoción y evaluación del personal, así como la adopción de medidas de conciliación y corresponsabilidad. Además, es imprescindible una formación continua en igualdad para el personal directivo y técnico, de modo que la paridad no sea entendida como una obligación formal, sino como un principio transversal y estratégico para el buen gobierno.
El rol de Iguales 141
Iguales 141 acompaña a los municipios de la provincia de Alicante en este proceso mediante:
- El Observatorio de Género, que facilita datos, buenas prácticas y experiencias del territorio.
- Asesoramiento técnico para municipios de menos de 20 000 habitantes, orientado a la elaboración de planes de igualdad, protocolos preventivos, presupuestos con perspectiva de género y cláusulas sociales.
- Jornadas formativas y comarcales, que permiten el intercambio de experiencias y fortalecen la capacitación de personal político y técnico.
A través de estas herramientas, apoyamos la aplicación adecuada de la Ley de Paridad, promoviendo que la visión igualitaria impregne todas las fases del ciclo municipal.
Paridad: una meta que exige acción
La Ley de Paridad es mucho más que una medida legal: es una herramienta clave para avanzar hacia una democracia más plena y equitativa. Su aplicación efectiva en las Administraciones Públicas no solo fortalece las instituciones, sino que envía un mensaje claro a la sociedad: la igualdad no es una opción, es un compromiso ineludible.
En Iguales 141, seguimos trabajando para que ese compromiso se traduzca en cambios reales, medibles y sostenibles.
