En los últimos años, la perspectiva de género se ha consolidado como un eje imprescindible en la acción pública. La evaluación del impacto de género no es solo una obligación normativa, sino también una oportunidad para mejorar la eficacia de las políticas municipales, garantizando que beneficien de forma equitativa a mujeres y hombres.
¿Qué es la evaluación de impacto de género?
Se trata de un instrumento de análisis previo que permite identificar cómo una medida, programa o normativa puede afectar de manera diferenciada a la ciudadanía en función del género. En la práctica, esto significa preguntarse si la medida que se pretende aplicar ¿Generará beneficios o cargas desiguales para mujeres y hombres? ¿Existen colectivos más vulnerables a los que la medida pueda afectar negativamente? ¿Qué ajustes se pueden introducir para evitar reproducir desigualdades?
Todo ello, de manera previa y de manera paralela a su aplicación para que, tras la implementación, no se produzca un impacto de género negativo o se introduzcan medidas que puedan corregir estar previsión, de ser el caso.
Marco normativo
La ley Orgánica 3/2007, de igualdad efectiva de mujeres y hombres establece la integración transversal del principio de igualdad en todas las políticas públicas (gender mainstreaming) y exige un “informe de impacto de género” en los proyectos normativos, especialmente en los artículos 15 y 19 de la norma.
En la Comunidad Valenciana, la Ley 9/2003 de Igualdad entre Mujeres y Hombres y posteriores desarrollos normativos establecen la obligación de incorporar el análisis de impacto de género en los proyectos normativos y planes. Para los ayuntamientos de la provincia de Alicante, este marco supone tanto un reto como una oportunidad: integrar la igualdad en la agenda local de manera transversal.
Herramientas prácticas
Existen diferentes recursos que facilitan a los equipos técnicos y responsables políticos la incorporación de la perspectiva de género en el ciclo de las políticas municipales:
- Guías metodológicas: documentos prácticos con pasos, indicadores y ejemplos. Destaca la publicada por el Instituto de las Mujeres sobre informes y evaluación de impacto de género: define el instrumento, describe metodología, fases de análisis, indicadores e incorpora plantillas orientativas. Muy útil para adaptar a planes, programas y ordenanzas municipales.
- Indicadores desagregados por sexo: datos clave en ámbitos como empleo, uso de servicios sociales, cultura, deporte o movilidad.
- Matrices de impacto de género: tablas de valoración que permiten identificar riesgos y oportunidades en cada fase del proyecto.
- Formación y sensibilización interna: imprescindible para que personal técnico y político adopte una mirada común y tengan presente la perspectiva de género en el desarrollo de sus funciones.
Casos prácticos en el ámbito local
Algunos ejemplos de aplicación en los municipios los podemos encontrar en los siguientes ámbitos o áreas de actuación:
- Urbanismo y movilidad: revisión de recorridos peatonales y transporte público para garantizar seguridad y accesibilidad a todas las personas.
- Presupuestos municipales: análisis de partidas para detectar sesgos, como el desequilibrio en el fomento del deporte masculino frente al femenino.
- Programas de empleo: evaluación de las convocatorias para asegurar la participación equilibrada de mujeres y hombres y evitar perpetuar roles tradicionales.
- Cultura y ocio: diseño de actividades que visibilicen a creadoras y fomenten la participación de mujeres en espacios públicos.
En materia presupuestaria contamos con algunos ejemplos prácticos que podemos tomar como modelos a seguir. Aquí citamos dos de estos que pueden resultar de utilidad:
- El Ayuntamiento de Málaga ha incorporado en su Presupuesto 2024 un Informe de Impacto de Género. En él clasifica partidas según objetivos de igualdad, utiliza indicadores específicos y evalúa si las inversiones municipales contribuyen a reducir brechas. Es un modelo útil para quienes buscan integrar la perspectiva de género en la planificación económica anual.
- En Albacete, el consistorio elaboró un informe exhaustivo que no solo identifica programas sensibles al género, sino que también detalla la metodología de análisis, los criterios de clasificación y las mejoras previstas en futuras ediciones. Es un ejemplo claro de cómo institucionalizar la evaluación y convertirla en una herramienta de gestión.
Conclusión
La evaluación de impacto de género no debe verse como un trámite burocrático, sino como una herramienta de calidad democrática y eficacia en la gestión. Los ayuntamientos deben impulsar políticas locales más inclusivas, que respondan mejor a las necesidades de toda la ciudadanía y fortalezcan la cohesión social. Y, en este caso, los municipios de la provincia de Alicante, cuentan también con el servicio Iguales141 para recibir apoyo y asesoramiento en la implementación la evaluación del impacto de género en sus políticas.
