Incorporar la igualdad en la contratación pública: una herramienta clave para los ayuntamientos

12 de enero de 2026

En los últimos años, la contratación pública se ha consolidado como un poderoso instrumento para promover la igualdad entre mujeres y hombres desde las administraciones locales. Más allá de ser un procedimiento administrativo, los contratos públicos reflejan los valores y compromisos sociales de los ayuntamientos, y la igualdad de género debe ocupar un lugar central en esta gestión.

Las cláusulas de igualdad: un paso más hacia la corresponsabilidad institucional

Estas cláusulas no solo garantizan el cumplimiento normativo, sino que promueven una transformación real en el mercado laboral y en la cultura organizativa de las empresas proveedoras de las Administraciones Públicas.

Entre las medidas más destacadas se encuentran:

  • Fomento de la contratación de mujeres, especialmente en puestos cualificados o de responsabilidad.
  • Apoyo a la inserción laboral de mujeres en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social.
  • Formación y sensibilización en igualdad de género para el personal que participa en la ejecución del contrato.
  • Uso de lenguaje e imágenes inclusivas, evitando cualquier sesgo o estereotipo sexista.
  • Aplicación de medidas de conciliación y corresponsabilidad dentro de las empresas adjudicatarias.
  • Evaluación con perspectiva de género, incorporando datos desagregados por sexo e indicadores específicos.
  • Compromiso con la igualdad retributiva, a través de auditorías salariales y planes de acción contra la brecha de género.

La igualdad como criterio de calidad y responsabilidad social

Estas cláusulas permiten que los ayuntamientos valoren positivamente a las empresas que demuestran un compromiso activo con la igualdad, ya sea mediante certificaciones, distintivos oficiales o convenios colectivos con cláusulas de igualdad. De este modo, la administración local no solo actúa como garante de derechos, sino como motor de cambio social.

Aquí te proponemos algunos ejemplos:

  • Cláusula para la contratación de mujeres: La empresa adjudicataria se comprometerá a fomentar la contratación de mujeres en los puestos derivados de la ejecución del contrato, promoviendo la igualdad de oportunidades en el acceso al empleo.
  • Cláusula sobre formación y sensibilización en materia de igualdad: La empresa adjudicataria garantizará la realización de acciones formativas y de sensibilización en materia de igualdad de género para el personal adscrito al contrato.
  • Cláusula para garantizar medidas de conciliación de la vida personal, laboral y familiar: La adjudicataria deberá implementar o acreditar medidas internas que favorezcan la conciliación corresponsable de la vida personal, laboral y familiar de su plantilla.
  • Cláusula para la eliminación de la brecha salarial y auditoría retributiva: La adjudicataria deberá acreditar que dispone de medidas efectivas para la detección, prevención y corrección de la brecha salarial de género, incluyendo en su caso auditorías retributivas conforme a la legislación vigente.

Otras medidas y ejemplos podemos consultarlos en la guía para la inclusión de cláusulas para la igualdad de género en los contratos, las subvenciones y los convenios públicos del Instituto de las mujeres y para la igualdad.

Un compromiso que genera impacto

Incorporar la perspectiva de género en los contratos públicos significa orientar los recursos municipales hacia una sociedad más justa y equitativa. Cada licitación con cláusulas de igualdad contribuye a reducir la brecha de género, mejorar la calidad del empleo y fomentar la corresponsabilidad en la vida laboral y familiar.

La igualdad no debe ser un añadido, sino un principio transversal en toda la acción pública. Los ayuntamientos, como administraciones más cercanas a la ciudadanía, tienen en la contratación pública una oportunidad única para convertir la igualdad en una práctica cotidiana y efectiva.